Síntomas físicos con origen emocional: el desafío de las enfermedades psicosomáticas

Las enfermedades psicosomáticas son trastornos en los que las emociones y el estado psicológico tienen un impacto directo en el organismo. A causa de factores psicológicos como el estrés, la ansiedad u otro tipo de emociones negativas prolongadas, el cuerpo reacciona con síntomas físicos que afectan a diversos sistemas. Aunque estos síntomas son reales y pueden generar un gran malestar, su origen no se encuentra en una patología orgánica identificable, sino en la interacción entre la mente y el cuerpo.
El término "psicosomático" proviene de las palabras griegas "psykhé" (mente) y "soma" (cuerpo), reflejando la estrecha conexión entre ambos. Si bien todas las personas pueden experimentar en algún momento síntomas psicosomáticos leves (como la tensión muscular por estrés), en algunos casos pueden convertirse en cuadros más severos que afectan la calidad de vida.
Síntomas de las enfermedades psicosomáticas
Como afirma el Dr. Antonio Arumí, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitari General de Catalunya, "los síntomas de las enfermedades psicosomáticas varían según la persona y la intensidad del problema emocional subyacente". Algunos de los más comunes incluyen:
- Dolores musculares y articulares: tensión en el cuello, espalda y cabeza, con frecuentes cefaleas tensionales.
- Trastornos digestivos: gastritis, colon irritable, náuseas y dolor abdominal sin una causa médica aparente.
- Problemas cardiovasculares: palpitaciones, hipertensión arterial y sensación de opresión en el pecho.
- Afectaciones dermatológicas: brotes de psoriasis, eccemas y urticaria asociados al estrés.
- Alteraciones respiratorias: sensación de falta de aire o hiperventilación.
- Fatiga crónica: sensación de cansancio extremo sin una causa física clara.
"Estos síntomas pueden confundirse con otras enfermedades médicas, lo que a menudo dificulta su diagnóstico; por eso es fundamental un abordaje integral que considere tanto la salud física como la emocional del paciente", continúa el Dr. Arumí.
Tratamiento y abordaje de las enfermedades psicosomáticas
El tratamiento de las enfermedades psicosomáticas debe ser multidisciplinar, combinando estrategias médicas y psicológicas para abordar tanto los síntomas físicos como sus causas emocionales. Desde el Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitari General de Catalunya se recomienda seguir los siguientes pasos:
- Psicoterapia: la terapia cognitivo-conductual (TCC) y otras formas de terapia psicológica pueden ayudar a identificar y gestionar el estrés, la ansiedad y los conflictos emocionales que provocan los síntomas.
- Medicación: en algunos casos, los médicos pueden recetar ansiolíticos, antidepresivos o medicamentos específicos para los síntomas físicos.
- Técnicas de relajación: el mindfulness, la meditación y el yoga pueden ser herramientas útiles para reducir el estrés y mejorar el bienestar general.
- Ejercicio físico: la actividad física regular ayuda a liberar tensiones y a mejorar la salud mental y física.
- Hábitos saludables: mantener una alimentación equilibrada, dormir bien y evitar el consumo de sustancias como el alcohol o la cafeína en exceso contribuye a reducir los síntomas psicosomáticos.
Por último, el Dr. Arumí asegura que "las enfermedades psicosomáticas son una manifestación clara de cómo las emociones pueden afectar al cuerpo; por ello su diagnóstico y tratamiento requieren una visión integral que tenga en cuenta tanto el bienestar físico como el mental".
Consultar con profesionales de la salud ante la presencia de síntomas persistentes es clave para recuperar el equilibrio y mejorar la calidad de vida.